Calculadora gratuita · Inversión inmobiliaria
Calcula la rentabilidad bruta y neta de tu inversión inmobiliaria antes de comprar. Incluye todos los gastos reales: IBI, comunidad, seguro, mantenimiento y períodos de vacío.
La rentabilidad de un alquiler se calcula de dos formas:
Rentabilidad bruta = (Renta anual / Precio de compra) × 100. Es rápida pero no refleja la realidad.
Rentabilidad neta = ((Renta anual − Gastos anuales) / Inversión total) × 100. Es el dato que realmente importa al inversor.
Se considera una buena rentabilidad bruta la que supera el 5–6%. La rentabilidad neta debería ser superior al 4% para que la inversión tenga sentido frente a otras alternativas. Las ciudades medianas como Valencia, Sevilla o Zaragoza suelen ofrecer mejores rentabilidades que Madrid o Barcelona.
Los rendimientos del alquiler tributan como rendimientos del capital inmobiliario en el IRPF. Puedes deducir todos los gastos necesarios (IBI, comunidad, seguros, intereses de hipoteca, amortización del inmueble...). Además, si el inmueble se alquila como vivienda habitual, existe una reducción del 60% sobre el rendimiento neto positivo.
Ambas opciones tienen ventajas. El alquiler ofrece ingresos recurrentes y estabilidad, pero requiere gestión activa y tiene menor liquidez. La bolsa (S&P 500) ofrece mayor liquidez, menor gestión y rentabilidades históricas del 10% anual, pero con mayor volatilidad. Lo ideal es diversificar entre ambas.
El payback o período de recuperación es el tiempo que tarda en recuperarse la inversión inicial con los ingresos netos del alquiler. Se calcula dividiendo la inversión total entre el beneficio neto anual. Con una rentabilidad neta del 5%, el payback es de 20 años.
Al precio de compra debes sumar: ITP (6–10% según comunidad autónoma) o IVA si es obra nueva (10%), notaría (~700€), registro (~400€), gestoría (~1.000€) y tasación si hay hipoteca (~400€). En total, entre el 10–15% del precio de compra.